Project Firestart: Vive el terror en tu Commodore

Prometheus y alienígenas ¿en 1989?

La nave Prometheus está en órbita en la lejana Titán. Allí se está llevando a cabo un experimento genético para crear trabajadores mineros que puedan soportar condiciones extremas. Desde hace unos días se ha dejado de recibir señal de la misma. Nosotros somos el elegido (glup!) para ir a investigar lo sucedido. ¿Por qué nuestros superiores tienen tanto empeño en recuperar todos los archivos científicos y activar el sistema de autodestrucción de la nave?

Con esta historia digna de Ridley Scott, inspirada claramente en Alien el 8º pasajero, podemos disfrutar de un brillante título de Dynamix que sólo vio la luz en Commodore 64 en 1989. Traduciéndose en un inminente éxito de la crítica ,cuesta creer que no viese versiones para otros sistemas; lo que igual se tradujo en ser un título no tan conocido a pesar de sus numerosas bondades.

Nadie puede oír tus gritos en el espacio

Según llegamos a esta nave científica todo parece en calma, pero según ascendemos a las dependencias comunes ya nos advierte de un peligro desconocido. Nuestras primeras órdenes son ir hasta el laboratorio médico y recuperar toda la información de los experimentos; lo que viene siendo una misión rápida de entrar y salir. Pero según vayamos conociendo las distintas dependencias de esta gran nave, nos encontraremos con distintos problemas que harán que tengamos que buscar atajos o enfrentarnos con los bichos que se han apoderado de la Prometheus.

Piso 2

«Danger…»

Sorprende el gran número de habitaciones que podemos explorar, muchas de ellas sin utilidad real para completar la misión. En nuestras primeras partidas podremos ir completando el mapa de la nave investigando qué guarda cada una de las dependencias, mientras nos mantiene en tensión la calma silenciosa que de ven en cuando se ve interrumpida por la sintonía que advierte de un nuevo peligro. Parte de nosotros querrá seguir descubriendo nuevas pantallas, otra parte estará deseando coger la nave y escapar.

Varios caminos, varios finales

Hologram Chamber

Explorando la nave encontraremos un montón de habitaciones que aunque no tienen finalidad para completar nuestra misión, nos sorprenderán. Como esta sala de hologramas

Tenemos un tiempo límite para completar nuestra misión, así como recursos limitados (comenzamos con un láser que se gasta cuando disparamos), por lo que tendremos que planificar qué camino tomar para minimizar nuestro periplo por la nave, así como intentar evitar encontrarnos con los nuevos inquilinos. También tendremos que conectar frecuentemente con nuestros superiores para que sepan que seguimos vivos, así como recibir recomendaciones si encontramos problemas.

Según vayamos investigando en los ordenadores presentes iremos descubriendo en más detalle la historia del Prometheus y la verdadera naturaleza de los experimentos. Así, además de la misión principal, podemos hacernos cargo de otras incidencias que surjan para llegar a distintos finales. Son muy variados los eventos que se van produciendo en nuestra partida y tendrán que ver con lo que vayamos realizando. Podemos rejugar varias veces a Project Firestart e ir descubriendo novedades que se nos habían pasado por alto.

Inicialmente el juego salió en una versión con 3 discos, lo que hacía que tuviésemos que ir cambiando de disquetes según jugábamos; característica criticada en su día. Ahora, el conocido grupo Nostalgia ha hecho un trabajo de ingeniería para tener el juego en formato cartucho y disfrutar de él sin cortes innecesarios. Como curiosidad, el juego permite guardar en cualquier momento la situación de la partida; un adelantado de los ‘save states’.

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